“y tú seas ilustre en Efrata, y seas de renombre en Belén.” – Rut 4:11
Tengo una amiga que quedó viuda de forma inesperada y prematura.
Tengo otra amiga que es alcohólica, pero no lo quiere admitir.
Varias amigas que luchan contra el cáncer en sus treinta años.
Una amiga en medio de una aventura fuera del matrimonio.
Una amiga que ha sido abandonada por su familia.
Y me encuentro clamando a Dios como una niña pequeña y repitiendo: “¿Por qué?”
No sé por qué. Sin embargo, sé esto (y la Escritura lo verifica)… Dios redime. Una vez estuve perdida, pero ahora he sido hallada.
Él puede traer vida de las cenizas. Puede restaurar la alegría. Él puede redimir a cualquier persona, cualquier familia, cualquier situación.
Y Rut es una historia de redención de muchas maneras.
Los versículos de hoy nos dan una visión de la ceremonia de la boda de Rut y Booz, una de las más grandes historias de amor en la Biblia. Las costumbres antiguas eran diferentes, pero nos hablan de personas que se reunieron y de bendiciones otorgadas.
Recapitulemos sobre quiénes eran esas personas como individuos, y luego en su vida en común:
RUT
Rut era una extranjera, una moabita. También fue una gentil, acostumbrada a la cultura pagana y la idolatría. Cuando su suegra Noemí decidió regresar a Belén, habría sido mucho más fácil para Rut volver a Moab, pero Rut no eligió el camino fácil.
-Rut era una joven viuda.
-Rut entregó su corazón al Señor.
-Rut muestra un amor y una lealtad inusual para con su suegra.
-Rut fue asertiva, poco convencional y diligente en los campos de trabajo para proporcionar alimentos a Noemí y para sí misma, y en visitar a Booz en el campo de cosecha.
-Rut representa la pureza moral en sus interacciones con Booz.
BOOZ
Booz era un judío y era conocido por su carácter noble. Era hijo de Rahab, una prostituta cananea.
-Booz también tenía un corazón para el Señor.
-Booz mostró la bondad, la generosidad, la protección y su disposición con Rut en el campo.
-Booz muestra pureza moral en sus relaciones con Rut.
-Booz siguió la tradición judía en el establecimiento de sí mismo como el “redentor de la familia.”
-Booz se comprometió públicamente a ser el “salvador de la familia”, que incluía la posesión de la tierra, casarse con Rut y tener un hijo.
Dios redimió a Rut de su pasado, de su situación difícil, y proveyó a Booz para redimir a la familia y el nombre de su difunto marido. Y como pareja, Dios los escogió para ser los antepasados directos del rey David y, en definitiva, de Jesús.
Dios escogió específicamente a estas personas para establecer el linaje que dio a luz a Jesús. Su historia como extranjeros y paganos no los excluyó a ellos, y esto no fue un descuido de Dios. Él, a propósito, escogió personas con antecedentes sórdidos para que el trabajo de redención de Dios fuera visible en sus vidas.
Toda esta historia es un anticipo de la redención que vendrá en Cristo Jesús. Viviendo de este lado de la cruz, sabemos que Jesús es el último redentor porque Él salva nuestras almas pecadoras perdidas. La inclusión de estas personas deslucidas para quebrar la línea mesiánica que dio a luz a Jesús fue intencional para mostrar que Jesús vino a salvar a todas las personas. Judío y gentil. Tú y yo.
Colosenses 1: 13-14 dice: “el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.”
Al aceptar el don de la salvación somos liberadas, rescatadas, redimidas, renacidas. Las pruebas aumentan nuestra fe y ayudan a la santificación. Y cuando hacemos un caos de la vida (que todos lo hacemos), Él nos ofrece de nuevo la gracia para recuperar, reparar y purificar. Este es un trabajo que sólo Dios puede hacer.
Como creyentes, somos redimidas. Demos gracias a Dios por su gracia abundante. Y permitamos que la cruz nos transforme realmente.
Por: Sara